
La exhibición "Volver a los 80' II" presenta la moda como un fenómeno social durante un periodo cronológico determinado, en este caso los años 80.
Época considerada "materialista" en el vestir: sin pudor a aparentar riqueza o poder, y "excesiva" en sus colores, desestructuración y excentricidades.
La concepción de la moda en esta época no fue tan solo una tendencia o código único, si no más bien una búsqueda personal de estilo dentro de la multiplicidad y mestizaje.
El look de los años 80 se convirtió en un cóctel de motivos y detalles: las rayas y las lentejuelas adornaban las siluetas, acompañadas de una explosión de accesorios de fantasía.
Este período se vio marcado por juegos de proporciones, mostrando una silueta definida por el mito de la mujer ejecutiva en traje dos piezas, masculinizada por los volúmenes extravagantes de las hombreras anchas para imponerse en el ámbito laboral.
En esta época por primera vez aparecen los creadores proponiendo prendas en función de sus mundos artísticos, usando el "Prêt à Porté" de autor para hacerlas accesibles a un público joven, inspirándose en la calle y creando tendencias.
La gran variedad de expresiones artísticas logra dejar de lado los juicios hacia la forma de ser y vestir de un individuo.
La mezcla de estilos e influencias, las fronteras entre géneros y disciplinas parecen abolidas, y del mismo modo la noción del buen y mal gusto se convierte en un concepto fluctuante y muy relativo. La moda, la música, y las artes se estimulan y cruzan, estableciendo una cultura popular global.